Press "Enter" to skip to content

El juego del gato y el ratn 2.0 entre alumnos y profesores

La lnea que separa dnde termina el ingenio y dnde empieza el engao es el no-lugar donde profesores y estudiantes llevan dcadas conviviendo y, s, tambin compitiendo. Quien ms y quien menos conoce a alguien que trabajaba tanto las tcnicas para copiar o plagiar –inspirarse, que diran los ms atrevidos- que acababa creando autnticas piedras de Rosetta dignas piezas de museo que podran exponerse junto a la original.

Sin nimo de convertir el fraude en una actividad romntica a elogiar, la astucia de los alumnos tambin provocaba que se encendiese la parte ms innovadora de los educadores… o quiz era al revs, porque en el juego del gato y el ratn que ambos mantienen no se sabe con exactitud quin es quin. Lo nico claro es que las tretas de los estudiantes son respondidas con igual o superior ingenio por parte del claustro.

«No me engaas a m, te engaas a ti mismo». Una mxima que han escuchado estudiantes presentes y pasados y que seguirn oyendo los que vendrn porque los clsicos, ya se sabe, nunca mueren. Cada protagonista de esta peculiar -y secular- historia de polis y cacos ha tenido siempre sus herramientas.

El siglo XXI no ha creado ningn juego, slo ha actualizado cmo llevarlo a cabo. Si en el pasado los estudiantes contaban con un boli Bic y un comps, adems de la Espasa en la estantera para los trabajos ms sofisticados, los profesores solan tener la vista muy bien entrenada y la misma enciclopedia en sus salones.

La siguiente generacin sustituy la Espasa por su versin digital, la Encarta de Microsoft, pero -historia triste para los trampeadores- lo mismo hicieron los responsables de corregir sus trabajos y poner nota en sus evaluaciones.

Despus llegara El rincn del Vago, la Wikipedia antes de la Wikipedia, que fue contrarrestado con el desarrollo de programas antifraude capaces de encontrar estos plagios. Han existido y existirn estudiantes con una innegable capacidad de creacin, pero proporcionalmente a estos tambin existieron y existirn torpes. Aquellos que no llegaban a deducir que presentar un trabajo idntico al de una decena de compaeros era entregar la mayor evidencia de un crimen.

La revolucin

La siguiente pantalla de esta eterna disputa con ms secuelas que la saga de Star Wars ha significado aadir «una capa extra de complejidad al desafo de evitar el fraude», como asegura Jos Manuel de la Chica, CTO & Head of Tech Innovation de Santander Universidades.

Por primera vez, sentencia De la Chica, «una nueva tecnologa genera impacto no slo en el conocimiento relacionado con la memoria, sino tambin con el razonamiento, el anlisis y el clculo».

Su nombre? Inteligencia Artificial. Fue la palabra del ao en 2022 para la FunduRAE y en 2023 ya es mucho ms que palabras visto su desarrollo. La IA ha convertido en revolucin lo que antes se trataba como evolucin -la omnipresente «transformacin digital» que se escucha desde hace aos- y, por supuesto, tambin ha alcanzado el mundo educativo.

El abanico de oportunidades que ofrece esta tecnologa tiende a infinito, al igual que lo son sus amenazas. As se desprende del informe Evaluacin de ciberamenazas en el panorama espaol que acaba de publicar BeDisruptive, una boutique tecnolgica internacional especializada en ciberseguridad, que seala que el gran acontecimiento de este 2023 ha sido «la democratizacin de la Inteligencia Artificial desde la publicacin de ChatGPT«.

Esta herramienta tecnolgica de creacin de contenido permite a los estudiantes «desarrollar una versin evolucionada del copiar y pegar donde es virtualmente imposible detectar si el texto ha sido copiado porque, de facto, no lo ha sido; ha sido generado por el propio estudiante utilizando la IA y, por tanto, es nico», seala el mximo responsable de Tecnologa de Santander Universidades.

La duda sobre si un trabajo es original de un alumno o generado por Inteligencia Artificial es un reto para el profesorado, aunque existen seales que pueden dar pistas de una posible ‘ayuda externa’. Cules? Cuando el estilo difiere significativamente del nivel del estudiante, si trata los temas con un conocimiento demasiado profundo y avanzado o si aparecen respuestas incorrectas o informaciones incoherentes.

Lo sabemos porque nos lo ha chivado el propio ChatGPT.

El dilema tico

Esta nueva versin 2.0 del juego del gato y el ratn entre estudiantes y profesores presenta el desafo de equilibrar el uso de las herramientas que van surgiendo durante la evaluacin objetiva y continua de los alumnos. Como seala Rafif Srour, vicedecana de la Escuela de Ciencia y Tecnologa de IE University, para abordar la realidad de la Inteligencia Artificial «se necesita crear conciencia sobre los dilemas ticos y las posibles repercusiones asociadas con el uso de contenido generado por IA sin la cita adecuada». Para Srour, esta puede ser una gran ocasin para avanzar «hacia mtodos de evaluacin diversificados que fomenten las habilidades de pensamiento crtico y analtico de los estudiantes».

Porque, como recuerda, «el plagio y las trampas son un tira y afloja perpetuo entre estudiantes y educadores», y apostilla que «la estrategia ms eficaz para abordar esto es educar a los estudiantes sobre el uso tico del contenido y la importancia de crear su propio trabajo«.

El uso de la IA es la ensima constatacin de que la realidad, guste o no, siempre se impone. Una obviedad que, no obstante, siempre encuentra quien la intente combatir, pero ante este axioma -casi ms vital que acadmico- slo hay dos caminos posibles, aunque slo uno permite evolucionar: aceptarla.

La IA como aliada

Tanto Srour como De la Chica defienden la postura de la colaboracin frente a una de choque y negacin. «Intentar luchar contra la tecnologa en la educacin es una batalla perdida y un uso ineficiente de los recursos. Es mucho ms ventajoso colaborar y considerar cuidadosamente formas de adaptar nuestros planes de estudio para incorporar la tecnologa», razona la acadmica de IE University, que defiende que educar tambin, y sobre todo, es «fomentar la creatividad y la inteligencia de manera que defienda siempre la integridad y los valores ticos», expone la acadmica.

De la Chica condensa su postura, similar a la de su colega, con un aforismo: «Si no puedes con tu enemigo, nete a l; as que junto a medidas paliativas es importante establecer medidas integrativas y que los profesores hagan un anlisis y experimenten sobre cmo el uso de asistentes de IA generativa pueden formar parte de su caja de herramientas».

Una caja que tambin cuenta con herramientas diseadas para contrarrestar el plagio, como GPTZero – «un ejemplo notable de una solucin eficaz», lo define Rafif Srour-, pero que debe incluir, en especial, la percepcin de los avances como lo que realmente son: ayudas al aprendizaje que mejoran la calidad de la enseanza.

La madurez de los estudiantes frente a esto reside en la manera que deciden aprovechar sus conocimientos; la de los profesores, en darle la vuelta y convertir en aliado lo que puede parecer un peligro. Y todo, seduciendo a sus estudiantes para que sepan que la lnea entre el ingenio y el fraude sigue en el mismo punto que antes de la irrupcin de la Inteligencia Artificial.

Siempre habr quien use las oportunidades que ofrecen los avances tecnolgicos para intentar burlar los lmites, incluso alguno lo conseguir. Sin embargo, como los hroes de ficcin, usar esos superpoderes para hacer el bien reporta una ganancia que va mucho ms all de una prueba acadmica.

«Los estudiantes deben aplicar el mismo nivel de creatividad e ingenio a sus estudios legtimos y a la resolucin de problemas dentro de los lmites de la integridad acadmica para lograr un xito an mayor y ms significativo», en palabras de la doctora Srour.

Profesores y alumnos seguirn jugando este juego sin fin. Las herramientas cambian, pero la finalidad siempre ser la misma. La digitalizacin, eso s, ha sentenciado a pieza de museo los bolis Bic tallados con precisin de cirujano.

La Inteligencia Artificial es un gran poder que, como aprendimos gracias a la cultura popular, «conlleva una gran responsabilidad».